lunes, 21 de julio de 2014

La Asociación de Transexuales de Andalucía celebra la entrada en vigor de la Ley Integral de Transexualidad

Después de la entrada en vigor de esta Ley el pasado 19 de julio, como así lo indica su Disposición final segunda, y  para que su aplicación se haga efectiva, instamos al Gobierno Andaluz a que el desarrollo de reglamentos, procedimientos y protocolos se realice  a la mayor brevedad posible.



El 18 de Julio fue publicada en el BOJA la “Ley 2/2014, de 8 de julio, integral para la no discriminación por motivos de identidad de género y reconocimiento de los derechos de las personas transexuales de Andalucía”, entrando en vigor al día siguiente de su publicación.

La Asociación de Transexuales de Andalucía, celebra este avance social, que ha costado más de cinco años de negociaciónes  con los partidos políticos que han presentado la Ley, y un par de anuncios de huelga de hambre;  uno para que se reanudara el grupo de trabajo de la ley y otro, para que se fijara fecha de registro y que su contenido respondiera a las demandas que desde los colectivos representativos de las personas trans habíamos propuesto.

La ley Andaluza, es una Ley pionera en la despatologización de la transexualidad y en el reconocimiento de  la libre autodeterminación del género como derecho humano. Ambas cuestiones la hacen una de las leyes más avanzadas de España, Europa y también a nivel mundial,  en lo que se refiere al reconocimiento de derechos de las personas transexuales y por ser una herramienta contra la discriminación por identidad de género.

¿Por qué decimos que despatologiza la transexualidad? Porque reconoce la transexualidad como una expresión de la diversidad humana y no como una “enfermedad” o “trastorno de la identidad”, esto significa que las personas transexuales dejarán de ser  objeto de evaluaciones o diagnósticos psicológicos obligatorios para acceder a los tratamientos médicos o quirúrgicos. Será reconocida la identidad de género libremente determinada

“Recibir una atención integral y adecuada  a nuestras necesidades sociales, sanitarias, jurídicas, laborales y educativas, entre otras, en igualdad efectiva de condiciones y sin discriminación con el resto de la ciudadanía, es una de las garantías para alcanzar la igualdad”, declara Mar Cambrollé, presidenta de ATA-Sylvia Rivera.

Instamos al Gobierno Andaluz, al  pronto desarrollo de reglamentos, procedimientos y protocolos que la hagan efectiva,  para que no quede simplemente en una declaración de buenas intenciones,  o una operación de marketing, consistente en  “vender” avances que en realidad no se ponen en práctica. Para ello, es necesario contar con la colaboración de las entidades de personas transexuales que conocen la realidad transexual, sus necesidades y las consecuencias de la mala praxis que hasta ahora se ha venido realizando. “Cuando un colectivo es invisibilizado, no existe, no tiene derechos ni puede luchar por ellos. Al no dar voz a un colectivo, no existen modelos reales de ese grupo y puedes imponer el tuyo", añade Cambrollé.  

ATA, considera una cuestión  URGENTE desarrollar el “procedimiento” de atención sanitaria, para que dicha atención sea como dice la Ley, en igualdad de condiciones y en centros de proximidad, evitando así la segregación que nos estigmatiza y discrimina, y anulando  las evaluaciones o diagnósticos psicológicos obligatorios. Pero  sobre todo, lo que desde ATA entendemos que es imprescindible es, apartar de la atención a personas transexuales,  a los “profesionales” que hasta ahora han sido perpetradores  de una praxis inhumana y patologizante que, durante años,  nos han tratado como  “enfermas y enfermos mentales”, vejándonos, humillándonos y atentando contra nuestro honor, nuestra intimidad y despojándonos de forma sistemática de lo mas importante en la vida de cualquier persona; nuestra dignidad.

Es una afrenta que las personas transexuales sigan siendo atendidas por esos “profesionales”. Es no reconocer el error, el daño y el dolor que muchos adolescentes, familias y personas transexuales hemos sufrido, y una incoherencia política e institucional, que invalida cualquier discurso en favor de la igualdad y la no discriminación.

Es una oportunidad para ser un referente mundial, saldar una deuda con las personas transexuales, las cuales, en muchos momentos hemos visto como se han  vulnerado en un estado democrático y con  gobiernos progresistas, nuestro derecho a ser atendidas de nuestras necesidades sanitarias, como cuando se excluyó por real decreto 63/1995, de 20 de enero, de la cartera de prestaciones del SNS (Servicio Nacional de Salud) la transexualidad, concretamente de la cartera de servicios en el punto 5 del anexo III de ese real decreto. La ministra socialista, Ángeles Amador fue quien firmó este decreto.  Posteriormente, el real decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, de la nueva cartera de prestaciones del SNS no excluye expresamente la transexualidad, pero no la incluye. Se podría “interpretar” su inclusión en mérito del apartado 5.1.5 del anexo III del real decreto, pero bajo el criterio de las Consejerías de Sanidad autonómicas y del servicio autonómico (andaluz, catalán, vasco, madrileño, gallego, etc) de salud. Esto ha provocado que, no exista una  atención normalizada de la transexualidad en todas la Comunidades Autonómicas, dejándonos a criterio e interpretación de cada Comunidad.

Se puede dar un salto histórico en avances sociales y civiles para la Comunidad Trans, pero para ello, sería obligatorio también  reconocer los errores del pasado y rectificar. No en vano, si apelamos a  la Memoria histórica de nuestro colectivo, este reconocimiento debería ser un primer paso ineludible.  Ni la formación de nuevos profesionales, ni la atención sanitaria pueden venir de la mano de aquellos que han creído y creen que la transexualidad es un “trastorno de la identidad” y cuyas praxis han causado dolor, sufrimiento y vejación sistemática de nuestros derechos humanos fundamentales.

La igualdad real en todos los ámbitos, aún la tenemos que conseguir, ello depende de nosotras y nosotros, lo hemos demostrado al registrar esta ley hasta su aprobación por unanimidad. El que ahora sea efectiva esta ley,  es una asignatura pendiente y lo vamos a conseguir.



En el nombre de Emma

  • Es una de las 7 niñas y niños transexuales con un DNI acorde a la identidad que sienten

  • 'Pedimos una ley nacional y no depender de la sensibilidad de cada juez o médico'

Emma nació con las cosas que tienen los niños por fuera y con su vida de niña verdadera por dentro. Ella era ella en un mundo que le llamaba él, una Emma como la sirena de la tele en un Jorge con pantalones. Con pantalones que ya no existen. Porque esta cría de 12 años, que quiere ser diseñadora y poeta, que aguanta más que nadie el tabasco, que sueña con delfines cuando está despierta y que juega a la goma en el asfalto de su historia, es uno de los siete menores transexuales que han logrado cambiar su nombre en el Registro Civil y obtener un DNI acorde a la identidad que sienten.
- Mira, mira, ¿te gusta mi estado de Whatsapp? Lo he escrito yo...
Y en eso uno ajusta la vista al móvil alegre de Emma y lo entiende todo: «Sé libre, nunca te sientas apresada».
Este es el cuento de Emma, el poemario de su vida al abrigo de papá y mamá, que miran a la hija que siempre tuvieron aunque la calle la viera uniformada en niño. Es la historia de ellos y dos hermanos, una familia andando por la vida porque en su casa empieza el mundo.
«La transexualidad no es un capricho, ni algo transitorio, ni una enfermedad. Sabemos nuestra identidad pronto. Si yo me amputo los genitales seguiré siendo un hombre. Y mi hija no tiene fobia a su género, sólo es una niña con pene, como hay niños que tienen vagina pero son niños porque así se ven a sí mismos. Emma siempre se sintió una niña, así que eso es lo que es: una niña». El padre de Emma es un bombero acostumbrado a días envueltos en bolsas negras. «Yo nunca había llorado, pero desde el tránsito de Emma me emociono con nada. Tener un hijo tetrapléjico es un problema, lo nuestro es una bendición. A mí esto me ha abierto el lagrimal», dice con ojos de agua.
Esto es Emma cuando, con dos años, le decía a mamá cosas que casi nadie dice. «Me preguntaba por qué tenía colilla si ella era una chica, que si yo se la podía cortar», cuenta, aunque el canijo está escalando la espalda de esta madre vertical y refugio, madre montaña.

Creciendo al reclamo de faldas y muñecas

La niña Jorge fue creciendo al reclamo de faldas y muñecas. «Pensábamos que era un niño sensible». Pero cuando al crío le preguntaban si quería salir a la calle con los vestidos que llevaba en casa y contestaba que sí o cuando le confundían en el pueblo con una niña y le gustaba, sus padres sabían que la vida de su primer hijo no era un disfraz de cumpleaños.
Emma escucha, pero de pronto desaparece y vuelve con dos hamsters suaves y grises, un macho y una hembra que no saben que lo son, tan ricamente vivos en esta casa nada binaria.
La madre recuerda que hablaron con psicólogos durante años de Emma, que cada vez iba siendo más Emma en el envoltorio de Jorge.
Como aquel día de flashes, regalos y Dios...
- Hice la comunión con traje. Me hubiera gustado ir con vestido. Pero no pasa nada.
«Emma es conformista y adaptativa. Y eso la ha ayudado a no pasarlo mal», vierte el padre ante un café con olor a tolerancia y hogar. Y la madre abre comillas: «Hemos ido despacio por prudencia. Pensábamos: '¿Y si nos equivocamos?'. Dar con buenos profesionales es clave».
Quizá todos hayan sufrido más de lo que cuentan, quizá el estruendo íntimo de lo distinto y quién sabe si crueldades explícitas de niños o el cotilleo sordo de los adultos.
- Yo les decía a los niños que me había hechizado una bruja, pero que el hechizo se iba a pasar porque en realidad era una niña. Le daba la vuelta a la pulsera con el nombre de Jorge y les decía que me llamaba Emma.
¿Por qué Emma? «A ella y su hermana les gustaba la serie H2O, que son Cleo, Emma y Rikki, tres chicas sirenas. Ella se identificaba con las sirenas porque no tienen genitales», argumenta la madre. Eso explica el cuadro de la sirena que Emma tiene en su cuarto, habitado por muñecas Monster High y bautizado con las letras de su nombre en la puerta.
«Con 10 años, nos aconsejaron cambiar todo: nombre, ropa, carnés, decirlo en el cole...». El tránsito.

viernes, 18 de julio de 2014

INFORMACIÓN SOBRE LOS CONTENIDOS MÁS IMPORTANTES DEL TEXTO DE LA LEY INTEGRAL DE TRANSEXUALIDAD


“La libre autodeterminación del género de cada persona ha de ser afirmada como un derecho humano fundamental”. (Exposición de Motivos I)

“Con independencia de cualquier clasificación que afirme lo contrario, la orientación sexual y la identidad de género de una persona no son, en si mismas, condiciones médicas y no deberán ser tratadas, curadas o suprimidas” /Exposición de Motivos I)

“Tener derecho a un trato igual a las demás personas en todos los ámbitos, sin que en ningún caso sea discriminatorio”  (Exposición de Motivos II c)

“…completa despatologización, esto es, se abandona la consideración de la transexualidad como una enfermedad a la que se intenta dar una solución jurídica por no existir “curación para ella, y por tanto, el ejercicio del derecho se desvincula de la necesidad de aportar diagnósticos médicos previos” (Exposición de Motivos II)

“…incorporar la aplicación de la investigación y evidencias científicas al ámbito clínico y descentralizar la atención a las personas, disminuyendo los desplazamientos e intensificando la humanización de la asistencia” (Exposición de Motivos III)

“…acceso a la cartera de servicios existentes (endocrinología, cirugías…) y con tratamiento acorde a si identidad de género y consentimiento informado. (Exposición de Motivos III)

“..la asistencia de servicios de asesoramiento jurídico y de apoyo psicológico y social, tanto a los menores como a sus familiares, especialmente padres o tutores, así como el reconocimiento explícito del derecho de los menores a desarrollar su propia identidad de género, incluso si esta es distinta de la identidad de género asignada al nacer” (Exposición de Motivos IV)

“A recibir una atención integral y adecuada a sus necesidades sociales, sanitarias, jurídicas, laborales y educativas, entre otras, en igualdad efectiva de condiciones y sin discriminación con el resto de la ciudadanía”  (Capítulo I Artículo 2.-1)

“Al reconocimiento de su identidad de género, libremente determinada” (Capítulo I Articulo 2,.2)

“La presente Ley será de aplicación, con carácter general, a todas las personas con residencia efectiva en Andalucía que manifiesten una identidad de género distinta a la asignada al nacer” (Capítulo I Artículo 4.-1)

“Toda norma, reglamentación, procedimiento o actuación de las Administraciones, deberán respetar el derecho humano a la autodeterminación de la identidad de género y no podrán limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio del derecho a la libre autodeterminación del género de las personas, debiendo interpretarse y aplicarse las normas siempre a favor del libre y pleno ejercicio de ese derecho” (Capítulo I Artículo 5.1)

“Ninguna persona será obligada a someterse a tratamiento médico o examen psicológico que coarte su libertad de autodeterminación de género” (Capítulo I Artículo 5.2)

“ La Consejería competente en materia de salud establecerá un procedimiento asistencial a las personas transexuales que contendrá los criterios, objetivos y estándares de atención recogidos en las recomendaciones internacionales en la materia, que en todo caso han de ser compatibles con los principios inspiradores de esta Ley. Dicho procedimiento se elaborará en colaboración con personas transexuales y las entidades que las representan. (Capítulo II Artículo 10.3)

Enlace del texto completo:





jueves, 17 de julio de 2014

A un niño de 2 años le gusta vestirse como niña y su padre lo apoya

Seth Menachem, Asher
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Conoce esta ejemplar historia de tolerancia.
¿Quá harias si ves a tu hijo de dos años vistiéndose con ropa de niña?
Pues este padre lo ve a diario y no hace nada.
Se trata de Seth Menachem, un actor estadounidense que tiene dos hijos, Sidney de cuatro años y Asher de dos. El menor de los dos llegó a los medios luego de que se conociera que le gusta vestirse con vestidos, tal como lo hacen las princesas de Disney, y Seth no le incomoda en lo absoluto.
“Dejando de lado las costumbres sociales, él se ve bien con vestido. Y en un día de verano de 40 grados en Los Ángeles, probablemente es la opción más práctica”, escribe Menachem.
Con la aceptación de que su hijo pueda vestirse como quiera, él reconoce que rompe parámetros sociales, no lo hace con esa intención, lo más importante es que el pequeño Asher se sienta bien…
“Algunos israelíes se rieron de mi e hicieron comentarios. Uno me dijo, ‘¿crees que esto es gracioso? Hay niños aquí. ¿Quieres que vean esto?’ Otro dijo, ‘¿quieres que sea gay?’. Permanecí calmado y expliqué lo mejor que pude que no hay correlación entre niños que se travisten y ser gay. Y si es gay, no es por nada que yo haya hecho. Es porque es gay. De cualquier manera, no quiero que jamás sienta que no pudo ser capaz de expresarse a sí mismo porque sus padres no lo apoyaron”, contó Seth.
Un día, después del trabajo, el padre decidió ponerse también un vestido, luego de que su hija lo sugiriera, los tres decidieron dar un paseo con el perro. Cuando su esposa llegó, les tomó una foto y fueron a comer pizza.
¿Qué opinas?
Seth Menachem, Asher
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miércoles, 16 de julio de 2014

Minsal se compromete a regular operaciones para personas transexuales

CHILE.- La ministra de Salud, Helia Molina, se reunió con representantes del Movilh para discutir la inclusión de procesos en la readecuación corporal de transexuales con cargo a Fonasa.
En la cita se discutió sobre los mecanismos para facilitar estos procesos, por lo que la encargada de la cartera comprometió que el Minsal regulará las intervenciones médicas.
Al respecto la activista trans del Movilh, Paula Dinamarca, dijo que entre los procesos de readecuación se encuentran la orientación sexual, la hormonización y las cirugías. Agregó que “desde el año pasado muchas personas transexuales estamos haciendo uso de Fonasa para costear los tres procesos médicos”.
Explicó que hasta el momento no existe una canasta aprobada para los costos de estas intervenciones, por lo que no hay claridad sobre cuáles son los recintos públicos de salud con especialización en estas áreas.
Dinamarca dijo que “propusimos a la ministra que esta situación se regule con la aprobación y publicación de una canasta que sea clara para las personas transexuales y que además se entregue más y mejor información sobre cómo y dónde acceder a este derecho. El respaldo de la ministra fue clarísimo en este punto que ya se cuenta con el apoyo de Fonasa, con cuya directora, Jeannete Vega, nos reunimos a comienzos de mes”, afirmó.
Desde el Movilh se indicó que la ministra también respaldó la incorporación a la “Carta de Derechos y Deberes del Paciente” la no discriminación, y que además se propuso contar con tratamientos de fertilidad asistida a todas las parejas, independiente de su orientación sexual, respuesta que aseguraron conocerán durante los próximos días.
En tanto el director del Área de Derechos Humanos del Movilh, Rolando Jiménez, dijo que otro de los temas abordados la ministra de Salud, fue la necesidad de la prevención del VIH/SIDA cuente con el concurso de todas las organizaciones sociales interesadas.

Laverne Cox, primera mujer transexual nominada a un Emmy

EEUU, 16 Jul. (Notimérica/EP) -
   Laverne Cox es la primera mujer transexual nominada a un premio Emmy. Dicha nominación a Mejor Actriz Invitada se debe a su personaje de Sophia Burset, una reclusa que comete fraude por intentar pagarse una operación de reconstrucción genital en la serie 'Orange Is The New Black' (en español, 'El Naranja es el NUEVO Negro'), una serie de Netflix.
   Hace poco menos de un mes, veíamos a Cox COMO la primera mujer transexual que aparecía en la portada de la revista TimeAHORA es la primera que podría lograr un premio Emmy y, como ella misma dice, "está en una nube", según ha publicado Hollywood Reporter. "Qué maravilloso día, es un día estupendo PARA'Orange Is The New Black' y PARA todas las mujeres transexuales negras", aseguró Cox.
   Tanto GLAAD (Alianza Gay y Lésbica contra la difamación) COMO las ONG's que luchan contra la discriminación en los medios han sido testigos de cómo Laverne Cox "rompe barreras"en los avances por su causa.
   En palabras de la presidenta y CEO de GLAAD, Sara Kate Ellis, se trata de un hecho que hace posible que "incontables transexuales pueden ser quienes son e incluso lograr sus sueños porque nada es inalcanzable".
   Para Cox, sólo la nominación a ESTE premio es una atuténtica victoria, como actriz y como activista. Una vez más las redes sociales se han hecho de eco de los acontecimientos y la propia Cox ha dado las gracias en su CUENTA de Twitter y de Instagram.
   En su categoría a Mejor Actriz Invitada, Laverne Cox comparte nominación con varias compañeras, como son Natasha Lyonne, Uzo Aduba, Tina Fey, Melissa McCarthy y Joan Cusack, de otras series como son 'Staturday Night Live' y 'Shameless'.

MujeresTransexuales colombianas crean el primer club de fútbol trans

 

MujeresTransexuales colombianas crean el primer CLUB de fútbol trans.
La selección de Colombia ha hecho historia al participar por primera vez en 16 años en la Copa del Mundo. Esto mismo ha generado un boom futbolístico en el país de Shakira que ha atraído a todo TIPO de personas.
Y nos parece estupenda la iniciativa que han tenido las transexuales colombianas, que han creado su propia selección de fútbol. A modo de homenaje a su país y como FORMA de integración social, por un día se quitan los tacones y persiguen la pelota como cualquier otro jugador.
Eso sí, el odio y la discriminación contra el colectivo trans sigue ahí, tanto por PARTE del resto de la gente como de ellas mismas, que reconocen que hay mucho odio y envidia. Incluso se dividen entre las que tienen trabajos "dignos" y las que trabajan como prostitutas.
Nosotros nos quedamos con la idea del fútbol como nexo de unión PARA crear puentes y no derruirlos. 

domingo, 13 de julio de 2014

Avance editorial: “Mar Cambrollé, una mujer de verdad”

Este extracto  forma parte de la obra Mar Cambrollé, una mujer de verdad (Editorial La Calle), de Francisco Artacho Gómez, que se presenta hoy en la Casa de la Provincia en Sevilla. Un libro en el que se abordan los orígenes del movimiento homosexual y transexual en Andalucía.

MAR CAMBROLLÉ, UNA MUJER DE VERDAD

El MHAR, los orígenes del movimiento homosexual y transexual en Andalucía.
A todas las personas que no pudieron amar, y ser, en libertad

PRÓLOGO

No le resulta fácil vivir a una persona, cuando es niña y adolescente, si se le niega la identidad, que es la base de la autoestima. Basta con leer algunos de los episodios de la infancia de Mar Cambrollé para saber cómo se trataba a los menores transexuales durante aquellos años oscuros. De entrada, el libro tiene el valor de ser un documento valioso para las personas que han vivido en condiciones similares, para conocer la vida de una persona con un valor y una fuerza inapreciables y como fuente de información para todos aquellos que se interesan por la transexualidad desde el punto de vista de la Psicología, la Sociología o la Antropología.
Los datos que nos encontramos en todos los estudios, incluido el informe del Ararteko dirigido al Parlamento vasco, son aplastantes: las primeras formas de maltrato de los niños y niñas transexuales se producen en su entorno familiar. Como yo había escrito no hace mucho en un artículo dedicado a la transexualidad y la familia, “es imposible imaginar un sufrimiento más cruel que el de un niño rechazado por su propia familia, por unos padres que temen ver dañada la dignidad familiar ante tal desgracia, unos padres a los que el niño quiere sin reservas y de los que no puede esperar nada malo”. En la vida de Mar se dan todos los componentes dramáticos que se pueden encontrar en la vida de una persona transexual, el sufrimiento de una niña que había de soportar los malos gestos, las amenazas, los golpes, la paliza y el repudio de su padre.
A un lector desprevenido le podría extrañar que hubiera tardado tanto en hacer la transición. Pero es necesario pensar que en el periodo en que transcurre su infancia y su adolescencia no había ninguna fuente de información accesible sobre la transexualidad. A ella, que es la primera interesada, le duele el no haber podido reconocer durante los primeros veintitrés años de vida su verdadera identidad. De todas formas, a cualquiera que haya leído algunas historias de vida de personas transexuales de aquellos tiempos, en que no había Internet y la información brillaba por su ausencia, sabrá que era normal estar en el limbo, como dice ella misma, mantenerse desorientada creyéndose homosexual, porque entonces no se disponía de datos suficientes para poder asumir su verdadera identidad.
Lo verdaderamente importante en su proyecto de vida fue la forma en que asumió la realidad, con el entusiasmo que aceptó la militancia en el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR), la dignidad con que vivió durante ese tiempo, luchando por la liberación de la sexualidad y por el derecho a que se pudieran manifestar libremente todas las tendencias de la afectividad, así como la honestidad con la que empezó a pensar, sentir y construir su vida. Cualquiera que conozca cómo era la época de su juventud podrá acordarse de lo complicado que era y el mérito que tenía vivir en pareja si no funcionaba con todos los requisitos que habían de acompañar a un matrimonio convencional. Y menos aún si la relación en pareja era contraria a la norma heterosexual establecida y se mantenía contraria a los rigores de la familia heteropatriarcal y comercial, como la denomina Mar.
Creryl Chase fue la fundadora de la Asociación Intersexual de América y un modelo de luchadora por los derechos de los intersexuales. Hay un momento en que se decidió a romper el muro de silencio con el que la habían encerrado y gritarle al mundo lo que había vivido, el sufrimiento que había tenido que soportar por la ablación de clítoris a la que se la había sometido siendo una niña. Durante un tiempo se vio de pie en medio de una tormenta insoportable, llevando un infierno dentro de sí misma, pero cuando todo parecía ser insoportable, descubrió un cielo abierto, como dice ella misma, y un arcoíris en el horizonte. En medio de la agonía empezó a ver síntomas de revitalización y de renacimiento. Una nueva forma de ver la vida empezaba a anidar en su corazón. Es más, en un artículo suyo famoso, añade que desde entonces había visto esta experiencia de desplazamiento desde el dolor hacia el empoderamiento personal vivida y descrita por otros activistas intersexuales y transexuales. Y, en esto, la protagonista de este libro es un auténtico modelo. Es una de las activistas en la que se puede ver de una forma privilegiada este empoderamiento.
Su vida es un auténtico ejemplo de superación. A un largo periodo de negación y de sufrimiento, viviendo en una especie de cárcel, encerrada tras los barrotes invisibles de la exclusión y el estigma, le siguió una etapa de esplendor. Nadie le ha regalado nada. No pudo estudiar, la situación no se lo permitía, pero terminó convirtiéndose en una activista con una gran fuerza y carisma, así como un talento especial para el conocimiento de la teoría.
Es una mujer de acción. No cabe duda. Su sistema nervioso y su vitalidad responden a los automatismos de ese tipo de persona que es capaz de plantarse, pelear y conseguir lo que se propone. Pero lo que a mí me llama la atención es que, siendo fundamentalmente una activista, tiene una capacidad y una fortaleza mental suficientes para mantener una gran coherencia teórica, combatir el discurso biomédico con las armas de una teoría bien fundada y recurrir a los conceptos y argumentos con el máximo rigor posible. Y son precisamente sus vivencias personales, su capacidad teórica y su coherencia las que la mantienen con éxito en la lucha contra el binarismo, contra la medicalización y la patologización de la transexualidad.
Durante los últimos años, la hemos visto a través de la prensa en una actividad frenética, luchando para corregir algunas prácticas médicas que considera inaceptables, amenazando con una huelga de hambre para que los partidos de izquierda asumieran un proyecto de ley que es absolutamente necesario, exprimiendo sus recursos para luchar contra la homofobia y la transfobia, programando y planificando actividades para formar a las personas trans, preocupándose por los niños y por los jóvenes transexuales, e incluso ahora en las páginas de este libro la vemos sintiéndose orgullosa cuando ve que por fin estos jóvenes pueden estudiar.
El discurso biomédico no ha dejado de repetir el modelo de la sociedad heteropatriarcal contra el que lucha de manera frontal Mar Cambrollé. No se pueden resignar los transexuales a aceptar el tópico de tener una identidad mental y una identidad genital contrapuestas, de ser mujeres atrapadas en cuerpos de hombre o ser hombres atrapados en cuerpos de mujer. No tiene sentido seguir manteniendo el dualismo de dos sexos y dos géneros, porque no hay una correspondencia entre el sexo y el género, y porque a cada uno de los dos sexos no le tiene por qué corresponder un género.
En la transexualidad no hay un error de la naturaleza. “Mi cuerpo no está equivocado”, dice Mar Cambrollé. Y dando prueba de su claridad teórica afirma, que el binarismo de género hombre/mujer o femenino/masculino responde a una construcción cultural basada en un sistema normativo asimétrico, jerárquico y excluyente, heteropatriarcal, machista y de generización genital.
No son los genitales los que determinan el género. El discurso biomédico es castrador en la medida en que ha tratado sistemáticamente a la transexualidad como una patología. No se puede seguir planteando la disforia o el trastorno como algo intrínseco a la vida del transexual. El cuerpo no tiene por qué ir en contra de la mente o el género. El testimonio de esta mujer de verdad es contundente y un modelo para todas las mujeres y hombres transexuales. “¡Soy una mujer con pene y soy feliz!”, dice sin dejar ni la más mínima sombra de duda. Y lleva toda la razón, porque hay una diversidad sexogenérica manifiesta en la naturaleza humana, que solo es negada por el molde del binarismo cultural conservador. Hay hombres con pene y mujeres con vagina, pero también hay mujeres con pene y hombres con vagina; hay personas que se reconocen hombre y mujer y hay otras personas que no se consideran ni hombre sin mujer.
Los tiempos están cambiando. No sé si el cambio será rápido o lento, si será más o menos sereno o dramático. Pero hay muchos indicios de que se está produciendo una transformación imparable en la esfera de la vida sexual, tanto íntima como pública. La desconexión entre el sexo y el género ya la habían propuesto las feministas desde hace tiempo. En la actualidad hay un desplazamiento fundamental de la familia nuclear patriarcal. Ya no sorprende tanto encontrar familias monoparentales, homoparentales y transexuales.
Lejos del reductor y del homogeneizador parámetro binario del sistema de género clásico, se ha abierto el abanico de las identidades. En La transformación de la identidad, Anthony Giddens, uno de los sociólogos de mayor prestigio de la actualidad, escribía: “La ‘justificación biológica’ de la heterosexualidad como ‘normal’ ha estallado en pedazos. Lo que habitualmente se llamaban perversiones son meramente formas en las que se puede expresar legítimamente la sexualidad y definir la identidad del ego. El reconocimiento de diversas proclividades sexuales corresponde a la aceptación de una pluralidad de diferentes estilos de vida, hecho que constituye un gesto político”.
Y en este contexto, no cabe duda de que la lucha de Mar está colaborando de una forma decisiva en la posibilidad de que los transexuales tomen la palabra y de que exijan el derecho a la autodeterminación que les corresponde.
Juan Gavilán Macías. Catedrático de Filosofía Jubilado.
Profesor de Antropología en la UNED de Málaga y
Colaborador de Investigación en el Área de Lingüística de la UMA.

INTRODUCCIÓN

El 24 de enero de 2014 publiqué en Andalucesdiario.es una información sobre Mar Cambrollé y su candidatura a las primarias de Izquierda Abierta para las Elecciones Europeas. El día anterior le realicé una breve entrevista. Le pregunté sobre sus aspiraciones, y se mostró convencida de poder conseguir los avales necesarios, a pesar de su nula vinculación con dicha formación política. Los consiguió y concurrió a las europeas en el número 24 de la lista de Izquierda Unida.
“Quiero ser la primera transexual en llegar al Parlamento Europeo”, así titulé la información. La noticia tuvo varios comentarios. La mayoría recogían mensajes de ánimo y apoyo, pero en uno de ellos la tachaban de ser una farsante. Pude comprobar que ese mismo comentario se repetía en todas las informaciones relacionadas con Mar Cambrollé que se habían publicado sobre el tema en otros medios digitales.
En el mensaje se le acusaba de ser una mentirosa, una plagiadora y una impostora. Lo primero que argumentaba el anónimo autor es que Cambrollé no sería la primera transexual en llegar a la Eurocámara, que ya lo había hecho antes Nikki Sinclaire. Efectivamente, pero un importante matiz hacía cierto el titular. Sinclaire era europarlamentaria pero no fue hasta 2011, ya como eurodiputada, cuando salió del armario de la transexualidad. Había concurrido en 1999 a las elecciones como lesbiana. Y es que todavía hay transexuales que, por un motivo u otro, siguen ocultando su verdadero yo. Cambrollé le pegó la patada a esa oscura puerta con 23 años. Y no lo hizo antes, como transexual, porque como homosexual sí lo había hecho, no por falta de valentía, que de eso le sobra, sino porque no tenía referentes. Entonces, últimos años de los 70, la transexualidad era tratada como travestismo en la prensa y la lucha por la liberación sexual se centraba exclusivamente en la homosexualidad, principalmente en la masculina. “Orgullo gay”, escuchamos todavía a día de hoy, como si lesbianas, trans, bisexuales, transgéneros e intersexuales no existieran.
La siguiente acusación del comentario era sobre la falsedad de que Cambrollé hubiera participado en los inicios del movimiento homosexual en Andalucía, a finales de la década de los 70. El comentario afirmaba que, entre otros, esa primera lucha había sido organizada por el que, en la actualidad, presidía una asociación estrechamente vinculada al PSOE, nacida poco antes de las Elecciones Municipales de 2011, y cuya actividad se ha limitado, hasta el momento, a una entrega de premios anuales y reuniones con el PSOE.
En una de las primeras entrevistas que le realicé a Mar para la elaboración de este libro, su biografía, le hice saber sobre tales acusaciones. Ella ya las conocía. Cosas de la vida, había llegado a sus oídos que, en Madrid, una importante política, también del PSOE, de la que Mar me pidió no dar su nombre, afirmó exactamente lo mismo en fechas similares.
Cuando se trata de realizar un trabajo de este tipo, una biografía, siempre existe el temor de que el protagonista intente proyectar una imagen idealizada de su vida y su trayectoria. Cambrollé, que de tonta no tiene un pelo, intuyó en mí una cierta desconfianza que yo jamás llegué a verbalizar. Pero le bastó hacerme entrega de una vieja carpeta para acabar con mis infundadas reticencias al relato de su vida.
Esa carpeta contenía un auténtico tesoro, una joya de papel que con cariño ha conservado: el archivo histórico del MHAR, el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria, que ella lideró desde sus inicios, en 1977. La primera organización de la lucha por la liberación sexual de Andalucía. Pegatinas, fotografías, actas de asambleas e infinidad de documentos que recogen y dan fe de la memoria histórica de esa lucha. Su lucha, recogida también en la hemeroteca de la prensa sevillana.
Poco después de conocerla y contactar con ella, el 17 de mayo de 2008, en una concentración por el día mundial contra la homofobia, Mar se convirtió en una de las mejores fuentes que he tenido como periodista. Jamás me ha mentido. Jamás me ha dado una información falsa. Siempre me ha tenido en cuenta como periodista. Un año después, en otoño de 2009, confió en mí para elaborar un documental sobre la discriminación y violencia que sufren las mujeres trans. Incluso supo perdonarme tras un fuerte distanciamiento producido por que yo la acusé, públicamente, de ser una vendida al PP, acusación que coincidió con la campaña de desprestigio realizada desde sectores de la socialdemocracia institucional andaluza y sus asociaciones afines en los últimos años.
Para elaborar este libro solo exigí a Mar una condición: sinceridad mutua. Y esa sinceridad mutua pasa por reconocer que, durante un estúpido periodo de tiempo, me dejé influenciar por esa sucia campaña, una jugarreta política que queda recogida en uno de los capítulos de este libro, una artimaña que se creó en
respuesta de la integridad y tenacidad de Mar en su lucha, en la que jamás se ha plegado a los intereses partidistas de unos y otros. Pero el tiempo pone a cada persona en su sitio. Tal vez todavía tengan que pasar años para que a Cambrollé se le reconozca su trabajo, su lucha y su buen hacer. Por más que a algunos les pese.
Puedo asegurar que la elaboración de este trabajo ha sido algo apasionante. Lo que en principio debía ser una biografía, una historia de vida, se ha convertido en una inmersión en los inicios y la historia de la lucha por la libertad sexual en Andalucía. Conocer la vida de Mar Cambrollé es conocer la lucha de los que se la jugaron por conseguir pequeños espacios de libertad. También es conocer la historia de una mujer que consiguió abandonar la pobreza para ser una empresaria de éxito. Y con la palabra éxito me refiero a abrirse camino en una vida en la que nadie le regaló nunca nada.
En los últimos años, Mar y la Asociación de Transexuales de Andalucía, a través de una relación profesional -de periodista a fuente- me han permitido conocer la realidad trans. Escapar del discurso dominante, de la potente propaganda médica que sigue asegurando, como lo hizo con la homosexualidad, que la transexualidad es una enfermedad.
Pero ha sido durante la elaboración de su biografía cuando he podido conocer su lado más humano, y descubrir así que es una mujer auténtica, irrepetible, pasional e impulsiva.
A ella le gustaría ser una dirigente política. Luchar desde un parlamento, un ayuntamiento o cualquier otra institución. Sinceramente, no creo que lo consiga. Es más, le pido que no lo haga. Su lucha, como todas las grandes luchas, no cabe en las siglas de ningún partido. Sus principios de lealtad a las suyas, a las personas trans, son incompatibles con las mezquindades de la política partidista actual.
A las personas trans les queda mucho camino por recorrer. Demasiado. Un camino que sus hermanas maricas y bollos no parecen muy dispuestas a recorrer junto a ellas. Ya no se trata de cuestiones de igualdad o de derechos civiles, como el matrimonio. Es una cuestión de Derechos Humanos, de dignidad humana, que implica una lucha que va más allá de leyes y que nos concierne a todos. Se trata de romper las normas establecidas. Con el machismo, con el heteropatriarcado, con la hipócrita cultura de la monogamia y con todos aquellos esquemas impuestos que nos obligan a encasillarnos, clasificarnos y reprimir nuestra sexualidad, nuestro ser y nuestra naturaleza humana. Una lucha que implica una revolución de la humanidad. Una revolución que está por llegar.
Pero la historia de Mar es mucho más que la de una activista por la libertad. También es la de una luchadora, una superviviente. No dudó en ejercer de trabajadora sexual para conseguir un dinero “rápido, que no fácil”, como ella siempre remarca. Así lo hizo de forma intermitente en Sevilla, Barcelona y Milán. Tampoco le faltó valor para plantarse en Londres, sin tener ni idea de inglés, para buscar en un recóndito polígono industrial un almacén desde el que trajo a Sevilla la moda más puntera y que, durante dos décadas, vistió a las tribus urbanas de la ciudad. Y tampoco le faltó ingenio y valor para montar una auténtica performance que le permitió librarse de la mili y así entregarse de lleno —acababa de conocer a su primer novio— al amor y la pasión, sentimientos que la guiarán y buscará sin descanso a lo largo de su vida.
Esta es la historia de Francisco José Cambrollé Jurado, el joven que luchó contra la pobreza en la que le tocó nacer y por la liberación homosexual en Andalucía, cuando todavía había cárceles franquistas para maricones. Esta es la historia de Paqui Cambrollé Jurado, la mujer que por fin supo encontrar su camino. Esta es la historia de Paqui “la hippie”, que se buscó la vida haciendo artesanía y luchó hasta conseguir la regularización de un mercadillo a las puertas de El Corte Inglés, en el centro de Sevilla. Esta es la historia de Paca “la brava”, la amiga del irrepetible Ocaña. Esta es la historia de una trabajadora del sexo trans que encandila a tantos. Es la historia de Paca, mujer empresaria. Y es también la historia de Mar, la activista transexual.
Esta es la vida de Mar Cambrollé Jurado. La historia de una mujer de verdad.