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jueves, 18 de mayo de 2017

Unidos Podemos registrará la Ley Trans Estatal

Unidos Podemos ha informado a la Plataforma Trans que en otoño registrará la “Ley sobre el derecho a la libre determinación de la identidad y expresión de género y la no discriminación de las personas trans”, también han trasladado de momento su apoyo al registro; Ciudadanos y Esquerra Repulicana de Catalunya, dando cumpliendo de este modo a la moción que el Grupo Parlamentario En Comú Podem, presentó el 14 de marzo en el Congreso de los Diputados instando al Gobierno a la aprobación de dos leyes; una integral y específica para las personas trans y otra para las personas LGTBI que fue aprobada por mayoría.


 La Plataforma Trans celebra tal compromiso y solicita al resto de los Grupos Parlamentarios que ya cuentan con la propuesta de ley, coherencia con la votación de la moción y que apoyen por unanimidad el registro de tan necesaria ley de reconocimiento de derechos para una población a la que sistematica y estructuralmente se les ha vulnerado derechos básicos desde una perspectiva del respeto a la dignidad humana. También la norma posibilitará el desarrollo de políticas trans que equipararán a las personas trans en igualdad de condiciones en todos los ambitos al resto de la ciudadanía. “Los poderes públicos se convierten en garantes de un derecho que históricamente ha estado sujeto a la discrecionalidad gubernamental. Se restituye a la persona el derecho inherente a decidir sobre su propio cuerpo, sus caracteres sexuales y su ser”, asevera Mar Cambrollé, presidenta de la Plataforma Trans.

Desafortunadamente la mayoría de los ordenamientos jurídicos europeos no cuentan con un marco legal que cubra de forma expresa la discriminación basada en la identidad y expresión de género; por el contrario, sí contemplan regulaciones patologizantes y enteramente adscritas a un paradigma médico que concibe las identidades trans como una disforia de género y le impone un diagnóstico de trastorno mental. España ha de dar un paso adelante, ser un referente Europeo y mundial en la defensa de los DDHH de las personas trans.

Las necesidades del colectivo trans han sido soslayadas y encubiertas bajo acciones y argumentos políticos que no han considerado la vulnerabilidad y origen de la violencia a la que quedan relegados los cuerpos y las identidades trans. La propuesta que desde la Plataforma Trans se viene desarrollando es reflejo de un proceso participativo, democrático, plural y crítico en el que intervienen asociaciones de personas trans e intersexuales, así como otros miembros de la sociedad civil. Conscientes de que este proceso debe ser liderado por las personas trans.

Asi mismo, es interés de la Plataforma Trans contar en este proceso con las aportaciones de las asociaciones de personas cis con hijos e hijas trans, como de otras entidades trans. “Queremos que la propuesta de Ley sea de todas y todos y que cuente con un amplio consenso de las personas beneficiarias de la misma como de los grupos políticos” añade Cambrollé.


martes, 16 de mayo de 2017

"Los personas trans no estamos atrapadas en un cuerpo equivocado"


Plataforma por los Derechos Trans ha redactado una propuesta de 'Ley sobre el derecho a la libre determinación de la identidad y expresión de género y la no discriminación de las personas trans'. El objetivo de este proyecto de ley es registrar una ley estatal y específica que reconozca los derechos de las personas transexuales y promueva políticas públicas que fomenten la igualdad y combatan cualquier forma de discriminación. La presidenta de la plataforma, Mar Cambrollé ha celebrado el hecho de haber conseguido que tanto los políticos como los medios de comunicación verbalicen las palabras 'trans' y 'transfobia', pero recuerda que es el momento de pasar de los gestos a la acción. "Hemos sido las grandes maltratadas de la dictadura, pero también somos las grandes olvidadas de la democracia; por ello necesitamos una ley específica que dé respuesta a las reivindicaciones del colectivo", ha manifestado a Diariocrítico.

¿Cuáles son las principales reivindicaciones que plantea esta ley integral?

El proyecto de ley de la plataforma se fundamenta en dos pilares fundamentales: entender la transexualidad como una expresión más de la diversidad y no como una disforia de género, y la libre determinación de la identidad y expresión del ser, es decir, que se reconozca que las personas transexuales son sujetos de pleno derecho a la hora de decidir quiénes son. Estas ideas están avaladas por el derecho internacional y por disciplinas médicas como la psicología o la sexología, que reconocen que las personas transexuales saben quién son sin que un tercero tenga que avalar o decidir su identidad. En esta ley destaca la presencia de un marco jurídico que fomenta políticas públicas encaminadas a favorecer la inserción laboral porque los transexuales sufrimos exclusión laboral y necesitamos políticas activas de empleo. A este respecto, la ley propone reservar un cupo laboral del 1% en empleo público y privado. También consideramos que es urgente actualizar nuestra ley de reconocimiento registral porque atenta contra los derechos humanos, convierte un trámite administrativo en un procedimiento médico y excluye a los menores e inmigrantes. Nuestro proyecto de ley tiene como referentes a otras europeas como la de Irlanda, Noruega, Malta o Dinamarca. La ley pionera en España fue la aprobada por el parlamento andaluz en 2014, a la que siguió la que se aprobó en Madrid en 2016 y recientemente se ha aprobado otra en Valencia. En España, somos 46.000 o 47.000 personas transexuales, de las que el 10% serían menores. Los menores no tienen derecho a elegir o decidir quién son porque la ley actual (Ley de Identidad de Género), que se aprobó en 2007, establece el límite de los 18 para manifestar la identidad que se siente, y creemos que no debe haber un límite. También planteamos medidas en el ámbito educativo o sanitario para que se respete la identidad manifestada. En Andalucía, desde que se aprobó la ley autonómica de 2014, la tarjeta sanitaria se adecúa al nombre con el que la persona se identifica, pero esto no ocurre en otras comunidades, por lo que estamos ante un problema de desigualdad territorial que requiere una ley estatal, para que no se viva mejor en unos sitios que en otros. Necesitamos que la ley reconozca la identidad de las personas, que el registro sea un trámite sencillo y transparente y no exija condición médica alguna. Nuestro proyecto de ley tiene como referentes a otras europeas como la de Irlanda, Noruega, Malta o Dinamarca. La ley pionera en España fue la aprobada por el parlamento andaluz en 2014, a la que siguió la de Madrid en 2016 y recientemente se ha aprobado otra en Valencia.

En el Congreso se está tramitando la primera ley integral por la igualdad LGTBI. Esta ley habla de la transexualidad y plantea unas reivindicaciones similares a las de este proyecto de ley, ¿por qué hace falta entonces una ley específica?

Nosotros celebramos que haya una ley integral de igualdad LGTBI, pero las necesidades específicas de las personas transexuales necesitan una respuesta específica. Dentro del colectivo LGTBI, los transexuales hemos tenido una situación de desigualdad social porque, por ejemplo, la exclusión laboral no existe en gais y lesbianas y sí entre los transexuales. Los gais y lesbianas no necesitan un cambio de identidad ni que se reconozca su identidad en centros penitenciarios, hospitales o colegios. Necesitamos una ley específica, en primer lugar, por el reconocimiento, es decir, que se reconozca que las personas transexuales hemos sido ciudadanos de segunda desde que se aprobó la Constitución; y además el Estado debe reparar el daño que ha causado en las personas transexuales, que hemos sido discriminados y excluidos. La ley que está en trámite recoge algunas de nuestras demandas, pero la que nosotros presentamos es más amplia y además marca ese carácter simbólico de reconocimiento y reparación y establece que la identidad no tiene que ver con la orientación sexual. Uno de los mayores errores que estamos arrastrando las personas transexuales es confundir orientación e identidad. Necesitamos una ley específica para una comunidad que acumula los índices más altos de suicidio, de exclusión laboral y de desarraigo familiar. En España, hemos avanzado mucho en los últimos 8 años, con la incorporación de las familias en la defensa de la identidad y esto ha ayudado a la visibilidad de una realidad que siempre ha estado ahí. Nuestra ley no resta, viene a sumar y no niega la validez de la ley LTGBI, pero pone el acento en la necesidad de una ley específica, que además no supone un coste para las arcas públicas aunque establece medidas sancionadoras. En Andalucía y en Madrid hay dos leyes diferentes para los colectivos LGTBI y ‘trans’, por lo que se trata de extender estas buenas prácticas al resto del estado.

Destacas los avances que suponen las leyes autonómicas aprobadas en Andalucía o Madrid, pero precisamente hace unos días tuvo lugar una protesta de diferentes colectivos como COGAM, Fundación Daniela o Arcopoli, que denunciaron la inactivad de la Ley, 2/2016, de 29 de marzo, de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad de Madrid. La ley existe pero no se cumple.

En Andalucía tampoco fue un proceso inmediato, es decir, no se aprobó la ley y al día siguiente se estaba cumpliendo. Es necesario que se haga un seguimiento para velar por el cumplimiento de estas leyes y que se ejerza presión social. La ley es una herramienta para la administración pero sobre todo para los usuarios, que deben ver en ella una forma de exigir su cumplimiento. Lo mismo puede ocurrir con la ley LGTBI que se está tramitando, puede que no haya voluntad política, pero ahí está la demanda social y la fuerza de los movimientos.

En el proyecto de ley de la plataforma se denuncia la situación actual de los menores transexuales, ¿no se debería esperar a la mayoría de edad para decidir quién se es?

En el caso de los menores transexuales, partimos de la Carta Internacional del menor que establece que, por encima de todo, debe prevalecer el interés superior del menor. Aquí las familias tienen mucho que hablar y además pueden hacerlo desde la experiencia. En España, la asociación Chrysallis, de la que forman parte más de 500 familias de menores transexuales, puede avalar cómo sus hijos e hijas son más felices desde que se respeta su identidad. Respetar su identidad no es operar u hormonar a los niños, es simplemente eso, respetar. También deberíamos echar un vistazo a lo que se hace en otros países como Holanda o EEUU y qué repercusión tiene. En el caso de una niña transexual que no quiere vello facial o que su voz sea más grave, o un niño transexual no quiere mamas, existen inhibidores hormonales, que no son una terapia de reemplazo hormonal, no son hormonas. Son inhibidores que además son reversibles si hubiera arrepentimiento por parte del menor. En Holanda se ha hecho un seguimiento a 127 niños transexuales hasta la edad adulta y ni un solo caso se ha arrepentido. En cualquier caso, creo que las familias tienen que hablar en esto. Lo positivo de estos inhibidores es, por un lado, el ahorro de sufrimiento a los menores, y por otro, el ahorro en cuanto a intervenciones futuras que son más agresivas e innecesarias. Creemos que a partir de los 14 años pueden pasar de los inhibidores a la terapia hormonal, y, en cuanto a las intervenciones quirúrgicas mantenemos la idea que plantea la ley, es decir, que se puedan hacer a partir de los 18 años. Tener un derecho no implica la obligación de ejercerlo, no lo olvidemos. Se trata de proteger a los menores y favorecer el libre desarrollo de su personalidad en igualdad de condiciones que el resto de los niños no transexuales.

En el caso de los menores intersexuales, aquellos que nacen con variaciones de las características sexuales, la reclamación es la inversa: esperar a la mayoría de edad del menor, en lugar de realizar intervenciones quirúrgicas en la infancia

En cuanto a los menores intersexuales no hablamos de esperar a la mayoría de edad sino hasta que el menor manifieste cuál es su identidad. La identidad, según el aval de la pediatría y la sexología, está muy relacionada con el momento en el que empezamos a verbalizar las palabras, 2 o 3 años, y parece que es estable a partir de los 7 años. Lo que no tiene sentido es intervenir a un bebé recién nacido que no ha manifestado nada. La intersexualidad no tiene nada que ver con la transexualidad, tienen en común que la genitalidad definida o indefinida no determina la identidad.

¿Cómo ha cambiado la vida cotidiana de las personas transexuales en España desde que se aprobó la Ley de Identidad de Género en 2007?

Desde que se aprobó la ley del registro civil han pasado 10 años y es necesario modificarla, pero en su momento vino a satisfacer el gran desahucio de identidad que sufríamos quienes habíamos estado viviendo terribles situaciones durante 30 o 40 años. Pasar vergüenza al ir al médico y que digan un nombre con el que no te identificas, tener que dar explicaciones ante un notario, en fin, mejoró nuestra calidad de vida, pero a un coste muy alto. El coste de decir que estábamos enfermos y teníamos disforia de género, que es algo discriminatorio porque nos situaba en personas sospechosas de ser enfermas mentales. Esa ley fue válida en su momento pero ya no lo es, y es urgente cambiarla. ¿Qué ha cambiado? Hay algo de lo que las personas transexuales nos sentimos muy orgullosos: hemos conseguido que se verbalicen desde los medios de comunicación las palabras ‘trans’ y ‘transfobia’ y hemos conseguido que los políticos pongan sobre la mesa las necesidades de nuestro colectivo. Creo que, paradójicamente, hemos quedado difuminados dentro del colectivo LGTBI. Hemos sido las grandes maltratadas de los regímenes totalitarios, pero también hemos sido las grandes olvidadas de la democracia. Creo que es el momento de reconocer y reparar. Me gustaría destacar otra paradoja, que es cómo la campaña de 'Hazte Oír' ha puesto de manifiesto algo sorprendente: el 70% de la sociedad española está a favor del respeto a la identidad de las personas y ha dejado claro que ni el odio ni la ‘transfobia’ tienen cabida en una sociedad democrática. Esta gente de 'Hazte Oír' se ha hecho una contra campaña porque se han encontrado una bofetada social. Y, además, esta vez, se ha llamado a las cosas por su nombre y se ha llamado ‘transfobia’. Lo que no se visibiliza no existe, y lo que no existe, no tiene derechos. Además, si no se llama por su nombre a las discriminaciones, no se las puede combatir.

¿Qué mitos siguen instaurados en la sociedad sobre el colectivo ‘trans’?

El gran mito que rodea a las personas transexuales, que deriva de la concepción patológica de nuestras identidades, es que somos personas que vivimos en un cuerpo equivocado; hombres atrapados en un cuerpo de mujer o viceversa. La gente sigue creyendo que somos personas con disforia de género y la disforia no es una enfermedad de las personas transexuales, es una enfermedad que la sociedad nos impone a las personas transexuales porque no aceptan la diversidad. Yo no vivo atrapada en un cuerpo, vivo en una sociedad atrapada en unos ideales binarios y muy estrictos que no entienden de diversidad. Hay que derribar la idea de que vivimos en cuerpos equivocados porque vivimos en una sociedad que ha estado equivocada con respecto a la transexualidad.

¿En qué situaciones se producen más discriminaciones o agresiones a las personas transexuales?

Una de las mayores violencias que sufrimos las personas transexuales es recurrir al esencialismo que, más que a la biología, responde una ideología binaria que nos asigna una identidad en función de la genitalidad. Es cuando se dice aquello de usted no es una mujer biológica o un hombre biológico. La biología es el estudio de lo que tiene vida, y las identidades trans somos biológicas también, somos parte de la diversidad humana. Ante mensajes transfóbicos como los del autobús de 'Hazte Oír', sabemos que no somos mayoría, pero debemos responder diciendo que la mayoría de niñas nacen con vulva, pero hay otras que nacen con pene y viceversa. Esto no es ideología de género, estamos educando en lo que existe; la ideología de género es imponer precisamente esa condición de género.
¿Qué barreras se ha logrado derribar entre la sociedad?
Una de las cosas que más me ha conmovido es pasar del exilio familiar al amparo y al amor, ese es el gran triunfo que hemos conseguido las personas transexuales. Lo poco que hemos conseguido nos ha costado, pero hemos logrado que la familia no se avergüence de nosotros y que nos apoye. Hemos logrado que los políticos y los medios de comunicación verbalicen las palabras ‘transexual’ y ‘transfobia’.

viernes, 12 de mayo de 2017

Murió Mariela Muñoz, la primera mujer transexual en conquistar un DNI femenino en Argentina.

Se había hecho conocida en 1993, cuando un juez le quitó la custodia de tres menores a los que cuidó como una madre. Gracias a su lucha, cuatro años después la Justicia reconoció su identidad sentida y logró la tenencia de algunos de sus 17 hijos. 


Muñoz crió 17 hijos y tuvo más de 30 nietos y bisnietos.

Mariela Muñoz, que hace 20 años se convirtió en la primera mujer transexual en recibir un documento femenino por parte del Estado argentino, murió a los 72 años. Había cobrado notoriedad en la década del '90 cuando un juez de menores de Quilmes decidió anular las partidas de nacimiento de dos mellizos y una niña que había anotado como propios.

Incansable en su lucha por derribar tabúes y conquistar el derecho de que las personas transexuales puedan adoptar, en 1997 -sólo cuatro años después de que quisieran quitarle a sus tres hijos y que la condenaran a un año de prisión- logró que la Justicia la reconozca por su identidad manifestada y le otorgara la tenencia de algunos de los 17 niños y niñas que había criado. Entendió que Muñoz se sintió mujer desde su infancia.

Desde entonces se transformó en un caso emblemático y un precedente en el pedido de cambio de identidad de personas transexuales. Su particular historia trascendió la frontera nacional y fue incluso llevada al teatro en Suiza por el realizador argentino Marcelo Díaz.

Mariela Muñoz, que hace 20 años se convirtió en la primera mujer transexual en recibir un documento femenino.

En 1997 fue pre candidata a Intendenta de Quilmes. En las elecciones de 2003, intentó ser elegida diputada provincial por el Partido Justicialista con el eslogan "Una mujer diferente", pero no logró la banca deseada. También volvió a apostar en las elecciones de 2009, al presentarse como aspirante a diputada provincial por el Partido Renovador, pero otra vez quedó afuera. 

Hace unos años, había sufrido un accidente cerebro vascular que le afectó parte de la vista, el oído y le impedía caminar. Considerando sus limitaciones, en 2013 una jueza le concedió un amparo para que el Gobierno le otorgara un subsidio "extraordinario y reparatorio" por la marginación que había padecido durante décadas.

Muñoz falleció el viernes a las 16, pero la noticia comenzó a circular esta tarde en las redes sociales cuando grupos de militantes por los derechos de los LGBT la despidieron con emotivos mensajes en Twitter y Facebook.

"Solidaria como pocas construyó una familia basada en el amor y libre de prejuicios", sostuvo Esteban Paulón, vicepresidente de la Federación Argentina LGBT. Desde la CHA la despidieron como "una gran luchadora y referente histórica del movimiento #LGBTI que nos acompañará por siempre en nuestra lucha y militancia…"

martes, 9 de mayo de 2017

“Una ley LGTBI es necesaria pero insuficiente para las personas trans”

La Plataforma Trans ha enviado una propuesta de ley a todos los portavoces de los grupos parlamentarios de la Comisión de Igualdad para que sea registrada en el Congreso.

Su presidenta, Mar Cambrollé, insiste en las necesidades específicas del colectivo.


“Desafortunadamente la mayoría de los ordenamientos jurídicos europeos no cuentan con un marco legal que cubra de forma expresa la discriminación basada en la identidad de género; por el contrario, sí contemplan una regulación patologizante y enteramente adscrita a un paradigma médico que concibe las identidades trans como una disforia de género y le impone un diagnóstico de trastorno mental”. Con este planteamiento de base, la Plataforma Trans –federación de asociaciones integrada específicamente por personas transexuales-, ha enviado una propuesta de ley específica a todos los portavoces de los grupos parlamentarios de la Comisión de Igualdad para que, al igual que el borrador de la Ley de Igualdad LGTBI, sea registrada en el Congreso.

“La ley LGTBI es necesaria para todas las personas que se reconocen como lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales, para la protección contra los delitos de odio por orientación o identidad sexual, pero es una propuesta generalista e insuficiente para dar una respuesta específica a las personas trans. La ley trans viene a dar respuestas concretas a todas las circunstancias específicas y de forma integral y transversal. Las necesidades de las personas trans son necesidades específicas que requieren de respuestas específicas“, insiste la presidenta de la plataforma, Mar Cambrollé.

La denominada Ley sobre el derecho a la libre determinación de la identidad y expresión de género y la no discriminación de las personas trans pretende visibilizar la “compleja situación” que experimentan estas personas, que no responden a un colectivo homogéneo, “ni siquiera a una unívoca forma de sentir y ser persona trans o intersexual”; reconocer la existencia de múltiples itinerarios y formas de construir, expresar y vivir las identidades trans; e incorporar aquellos derechos que reconocen la libre determinación de la identidad y expresión de género de todas las personas, la autodefinición y gestión del propio cuerpo, la regulación jurídica de la identidad y expresión de género desde un enfoque interseccional y no desde la medicalización.

“[Con ello] los poderes públicos se convierten en garantes de un derecho que históricamente ha estado sujeto a la discrecionalidad gubernamental. Se restituye a la persona el derecho inherente a decidir sobre su propio cuerpo, sus caracteres sexuales y su ser”, reza el borrador. Establece, por tanto, un marco jurídico que fomenta las políticas públicas contra la discriminación y unifica todas las leyes autonómicas que ya existen o puedan existir para evitar discriminaciones por territorios. “Es similar a cuando se ha legislado en favor de las mujeres con una ley de violencia de género. ¿Sufren violencia las parejas del mismo sexo? Sí, pero no es violencia de género es intragénero; en personas transexuales, si son heterosexuales, sí sería violencia de género”, ejemplifica Cambrollé, que destaca, no obstante, la cada vez mayor conciencia política. 

Colectivos vulnerables

La ley se centra particularmente en varios colectivos aún más olvidados dentro del propio colectivo: las mujeres trans, personas de avanzada edad y extranjeras identificadas como trans o intersexuales, identificadas como sujetos en situaciones de vulnerabilidad y a quienes el Estado debe garantizar una protección y atención integral de acuerdo a la identidad y expresión de género que manifiesten; los menores, que, según la plataforma, “fueron excluidos expresamente de la Ley 3/2007, lo que lejos de atender a su interés superior tal y como impone a los órganos legislativos la Convención sobre los Derechos del Niño, les ha obstaculizado el respeto a sus derechos fundamentales, que han quedado menoscabados al obligarles a exponer públicamente que su nombre y sexo registral no coinciden con el sexo que sienten y muestran”; y las personas intersexuales: “Se conocen históricamente como hermafroditas y han sufrido situaciones bárbaras en aplicación de leyes injustas, que las han llevado, por ejemplo a la mutilición genital o morir quemadas vivas (…)”. La ley prohíbe por tanto las cirugías en recién nacidos y menores de edad, se les reconoce el derecho a su identidad de género, en cuyo ejercicio podrán instar la rectificación de la mención relativa al sexo registral en el Registro Civil, y se dispone que en el asiento de nacimiento de la persona intersexual recién nacida su sexo constará como No Binario.

La propuesta también reconoce el derecho a la libre autodeterminación de la identidad y expresión de género dentro de las instalaciones penitenciarias y centros de internamientos sin necesidad de presentar informe médico o psicológico que acredite la condición trans o intersex. “El internamiento en los centros o módulos penitenciarios se realizará respetando la identidad de género manifestada y no atendiendo al sexo asignado al nacer, tomándose todas las medidas de seguridad que garanticen la integridad física”, afirma el texto. Estas personas tendrán derecho a acceder a los servicios de atención médica especializada en las mismas condiciones que el resto de internos y a ser ubicados en los módulos e integrados en los programas de acuerdo a la identidad y expresión de género autodeterminada. “Se deberán garantizar la continuidad de cualquier tratamiento médico u hormonal que tenga lugar o se desee iniciar”, añade.

Según los datos recabado por la plataforma, en España existen más de 46.000 personas trans, de ellas aproximadamente 4.600 menores. 


lunes, 8 de mayo de 2017

La Plataforma Trans pide el registro inminente de una Ley Trans Estatal


La “Plataforma Trans” federación de asociaciones integrada específicamente por personas trans, ha enviado una carta en la que se adjunta una propuesta de “Ley sobre el derecho a la libre determinación de la identidad y expresión de género y la no discriminación de las personas trans” a todos los portavoces de los grupos parlamentarios de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados (Grupo Vasco, ERC, PSOE,Cs, Popular, Podemos y Misto), en la misma se les pide apoyo a la propuesta y el registro inminente del proyecto de ley.

Así mismo, desde la Plataforma Trans, celebramos el registro del proyecto de Ley LGTBI registrado el pasado 4 de mayo. Una ley que es necesaria para todas las personas que se reconocen como Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales, para la protección contra los delitos de odio por orientación o identidad sexual.

Pero desde nuestra realidad específica reclamamos una ley integral que de respuestas concretas a todas las situaciones de discriminación a la que nos enfrentamos día a día las personas trans e intersexuales. En España, existen más de 46.000 personas trans, de ellas aproximadamente 4.600 menores, que ven vulnerados el derecho a la identidad legal, a una atención sanitaria igualitaria, a una educación donde se respete la identidad manifestada y el acceso al mercado laboral. “Derechos que no son un subconjunto de derechos, son los mismos que los de toda la ciudadanía, por ello es necesaria una ley específica que sea garante de derechos y venga a poner fin a tantos años de discriminación estructural”, declara Mar Cambrollé, presidenta de la Plataforma Trans.

La situación de vulnerabilidad y discriminación de las personas trans, también ha sido objeto de las agendas políticas, así el pasado 24 de octubre de 2016, el Grupo Parlamentario Cs, presentó un PNL para la modificación de la Ley 3/2007, para eliminar de la misma los requisitos contrarios a la dignidad humana y para incluir a los menores. Con la misma intención el 20 de febrero de 2017, el Grupo Parlamentario del PSOE, registró una Proposición de Ley con la misma finalidad y el 14 de marzo, el Grupo Parlamentario En Comú Podem, presentó una moción instando al Gobierno a la aprobación de dos leyes; una integral y específica para las personas trans y otra para las personas LGTBI que fue aprobada por mayoría.

Andalucía, en 2014, Madrid, 2015 y Valencia en 2017, han sido las CCAA, que han aprobado leyes que por un lado tienen en cuenta las recomendaciones europeas y por otro lado no menos importante se fundamenta en el principio de despatologización y del reconocimiento de la libre determinación de la identidad y expresión de género. Esto que sin duda ha marcado un antes y un después en lo que se refiere al reconocimiento de derechos y a la protección contra la discriminación bajo la novedosa pero necesaria perspectiva de la libre determinación de la identidad, dibujando un escenario geográfico de desigualdad territorial que confronta con el principio constitucional de igualdad y no discriminación.

La Plataforma Trans  reitera la necesidad de una ley especifica desde la cual se reconozcan e incorporen aquellos derechos que reconocen la libre determinación de la identidad y expresión de género de todas las personas, la autodefinición y gestión del propio cuerpo, la regulación jurídica de la identidad y expresión de género desde un enfoque interseccional y no desde la medicalización, así como el establecimiento de un marco jurídico que subvierta la relación de los poderes públicos con las personas trans e intersexuales, haciendo posible la implementación de políticas públicas contra la discriminación, pero también sobre otros ámbitos identificados por los sujetos implicados. 


La necesidad de leyes especificas y protocolos adecuados conforman la agenda y una de las principales necesidades de las personas trans en España, es por ello que en CCAA como Cantabria, Aragón, Galicia o Catalunya, es una de las prinipales demandas a través de las cuales se exige la despatologización de las identidades trans y la libre determinación de la identidad y expresión de género. “Garantizar el derecho a la identidad manifestada sin condicionantes y el acceso a los servicios públicos sin discriminaciones en las mismas condiciones que el resto de la ciudadanía, es un deber del estado y una responsabilidad política, ahora, es el momento para que se concreten en hechos las iniciativas, propuestas y declaraciones de buenas intenciones de todos los grupos parlamentarios”, añade Cambrollé