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jueves, 14 de enero de 2016

El Parlamento británico exige medidas contra los altos niveles de transfobia


Londres, EFE El Comité de Igualdad de la Cámara de los Comunes del Reino Unido alertó hoy en un informe de los "altos niveles de transfobia" a los que se enfrentan las personas transexuales y de que todavía "queda mucho" para lograr la igualdad.
Según este informe, el Servicio Nacional de Salud (NHS, siglas en inglés) y el Servicio de Prisión requieren una reforma urgente, y los oficiales de policía y maestros deberían recibir más formación para tratar los temas relacionados con los trans.
Conocidas estas conclusiones, el Comité de Igualdad urgió al Ejecutivo británico a establecer una estrategia para combatir la discriminación.
La ministra para la Mujer y la Igualdad, Nicky Morgan, dijo que el progreso en igualdad es una "prioridad" y que está decidida a abordar el problema de la discriminación allí donde exista.
Este documento es el primero de un comité parlamentario en el Reino Unido para afrontar el tema del transgénero.
Se estima que hasta 650.000 personas en este país no se identifican con su sexo y los ataques discriminatorios que sufren afectan a sus carreras, ingresos, nivel de vida y salud física y mental.
En torno a un tercio de los adultos transgénero y la mitad de los jóvenes que pertenecen a este colectivo intentan suicidarse, según esta investigación.
Entre las más de 30 recomendaciones, los miembros del Parlamento piden una revisión "de raíz" del tratamiento del NHS (Servicio Nacional de Salud) para la gente transgénero, y consideran que el reconocimiento oficial de un género determinado debería declararlo la propia persona y no una evaluación médica.
También exigen una aclaración sobre la situación de los encarcelados transexuales, dado el "claro riesgo de daño" que existe en el caso de que se les asignen prisiones de su sexo de nacimiento, y citan los casos de dos mujeres transgénero que murieron en 2015 cuando cumplían condena en cárceles masculinas.
El comité aboga por una formación obligatoria para oficiales de policía sobre crímenes de odio por transfobia, y por la ampliación de las leyes en torno a estos delitos que cubran la identidad de género.
Por otro lado, pide que los maestros den mayor apoyo a los jóvenes que no están conformes con su sexo y el descenso de 18 a 16 años del límite de edad para obtener el reconocimiento oficial de un nuevo género sin consentimiento parental, entre otras medidas.
La portavoz de la organización Be en Newcastle, de apoyo y desarrollo para los transexuales en el norte de Inglaterra, Tara Stone, criticó la actuación del sistema médico con estas personas.
Stone relató que una compañera fue a su médico de cabecera para que la derivara a los servicios de identidad de género, pero la respuesta que recibió fue: "Creo que tienes que irte y pensarlo. Vuelve en dos semanas".
Según reveló, a la hora de buscar ayuda clínica, muchos trans son muy vulnerables y, aun con la mejor de las intenciones, ese tipo de respuestas provoca un impacto enorme en su desarrollo como personas.
"La comunidad trans en general desconfía mucho de las instituciones, porque sienten que han sido maltratados por el (Servicio Nacional de Salud) NHS, la policía, el gobierno, y por eso se resisten a involucrarse en ellas, lo que hace que estén más apartados", concluyó.