VIDEOS

CONOCENOS

DOCUMENTOS

PRENSA

jueves, 12 de mayo de 2016

Geraldine Roman, la primera diputada transexual de Filipinas


Con el 62% de los votos, Geraldine Roman se ha transformado en diputada por la provincia de Bataan
La política considera que su entrada al congreso es una prueba de que las personas trans pueden servir a su país y que no deben ser discriminadas

Su nombre es Geraldine Roman y forma parte del Partido Liberal filipino. Tiene 49 años y lleva los últimos 20 visibilizandose como mujer. Desde el lunes, es la primera diputada transexual electa de la historia de Filipinas.

Durante la campaña, Roman definió su posible entrada al congreso como "una prueba de que incluso las personas transexuales pueden servir a nuestro país y que no deberían ser discriminadas". El hecho de que, finalmente, haya conseguido un escaño, marca un antes y un después en la historia de la firmemente religiosa Filipinas. Su elección supone una consecución de visibilidad sin parangón para la comunidad LGTB filipina, en un país donde figuras tan respetadas como el boxeador Manny Pacquiao han acusado a las personas gays de ser "peor que animales".

Ostentará el mismo cargo que su madre, Herminia Roman, ocupó antes que ella: el de diputada por la provincia de Bataan, región situada al norte de Manila. Esto es algo habitual en Filipinas, país que se caracteriza por las sagas familiares que han ejercido uno u otro cargo en el gobierno. Sin embargo, sus andaduras en el terreno de la política no se remontan a hace tanto. Sólo se decidió a seguir la estela familiar en 2012, tras la muerte de su padre, cuando volvió a su país natal para continuar con el legado político de los Roman. Hasta entonces había ejercido diferentes trabajos. Como el de editora en una agencia de noticias española.

Desde verse sometida a las burlas de sus compañeros de clase en el colegio debido a su identidad sexual hasta verse convertirá en la primera diputada transexual de Filipinas va un trecho, andadura que le ha valido a Geraldine para tomar los derechos de la comunidad LGTB+ de su país como gran estandarte. En su programa se ha comprometido a facilitar el proceso de adecuación al sexo y género sentido, así como a luchar por la consecución de la igualdad en el trabajo, en las escuelas y en las oficinas gubernamentales. "El sexo de las personas sólo se convierte en un problema cuando lo mantienen en secreto. No es nada malo", dijo durante la campaña, durante la cual se ha puesto como ejemplo para impulsar sus políticas igualitarias. Se preguntaba: "Soy muy feliz así que, ¿por qué debería estar avergonzada?".

Al final, todo se resume, tal y como dijo a AFP tras su victoria, en que "las políticas de la estupidez, el odio y la discriminación no han ganado. Lo que triunfó fueron las políticas de amor, aceptación y respeto".

El Mundo